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jueves, 14 de marzo de 2013

Cheetos: La Ingesta

Da igual lo que te digan. La única manera correcta de ingerir Cheetos es la de engullirlos como si no hubiera mañana. Cualquier otra cosa es falsa publicidad del Gobierno.

Limpiarse la mano en el pantalón es esencial, pero llega un momento que no es suficiente. Las microfibras de sucedáneo de petróleo con olor a queso rancio se acumulan y asoman por los bordes de los pliegues de tus huellas dactilares. Da igual lo que hagas, todo lo que toques tendrá olor a Cheetos durante un mínimo de cinco años (diez en el caso del Mix).

Por eso, una vez tu mano ha alcanzado el máximo grado de absorción de Cheetos, toca CHUPARTE LOS DEDOS.

Ahora lo cuestión es ¿Cómo debe chuparse los dedos una persona íntegra? Yo creo que la mejor opción es la típica versión de meterse el dedo en la boca.


La gente tiende a hacer esto MAL. Se chupan el dedo dejando que éste se deslice por la parte interna de sus labios, sin más interés.

CRASO ERROR.

No, los dedos manchados de Cheetos tienen que ser chupados a conciencia. Tienen que ser succionados con lentitud y meticulosidad. Meter el dedo entero en la boca y sacarlo leeeeeeentamente, mientras sorbes lo más posible para capturar el máximo número de microfibras en el dedo.

No te engañes. No podrás quitar todas las microfibras. Estas pasarán a formar parte de tu ser, hasta el punto de que el dedo se volverá naranja si comes Cheetos con suficiente periodicidad, pero al menos salvarás el mobiliario y, sobre todo, el teclado del portátil.

Ahora bien, hay gente que prefiere chuparse el dedo como un perro.


No es mala técnica, ya que puedes percibir en todo momento por dónde vas de la limpieza, pero tarda demasiado. Mi consejo sigue siendo el de la técnica anterior, aunque os invito a que probéis todas las técnicas que se os ocurran.

Por supuesto, lavarse las manos es sólo digno de pusilánimes que comen Cheetos Draki directamente de un bol.

El problema de chuparse los dedos es que para la siguiente vez que los metas en la bolsa de Cheetos, estarán mojados, por lo que se pegará más aún el derivado del petroleo que está pegado a las paredes de la bolsa. No todo es malo, ya que sirve para la última y más importante fase del plan.

Mañana: La masturbación.

PD: Me han comentado la posibilidad de, a la hora de comer Cheetos, poner un plástico transparente sobre el teclado del ordenador para que no se manche... ¿Qué será lo siguiente? ¿Babero? ¿Delantal? ¿Masticar con la boca cerrada?

Si haces esto, te retiro la palabra.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Cheetos: La Colocación

Probablemente lo más controvertido de los Cheetos es CÓMO colocar la bolsa para alimentarse. No tengo la respuesta definitiva, pero sí que lo he estudiado lo suficiente como para daros unas nociones básicas.

Y dale.
No, Charlie, así tampoco se comen los Cheetos.

La actitud frente al ordenador es muy importante, y por eso voy a estudiar las tres posturas más corrientes y explicar cuál es mejor para cada una de las posturas típicas frente a la pantalla.

  • En las rodillas: Dejar la bolsa de Cheetos abierta sobre las rodillas es muy cómodo para aquel que prefiere tener su escritorio lleno de mierda hasta los topes. He conocido guionistas que tienen una montaña de mierda encima de la mesa y que, a la hora de escribir, simplemente EMPUJAN la mierda con su portátil para hacerse hueco y así poder trabajar. En estos casos, la bolsa en las rodillas es muy útil, pero sólo si no eres de los que gustan levantarse para inspirarse dando vueltas por la habitación.
  • En la mesa: El clásico. La forma más cómoda de comer es poner la bolsa mirando hacia ti al lado del ordenador, en un ángulo exacto para que puedas meter la mano sin tocar los bordes y agarrar un puñado de Cheetos. Lo malo es la elección del ángulo, que puede quitarte más tiempo del necesario y, además, no servir para nada si por error tocas el borde, moviendo la bolsa y, por lo tanto, el ángulo.
  • En la mano: Agarrar la bolsa en la mano mientras comes está muy bien para reuniones de amigos. Tus reflejos estarán intactos para el inevitable momento en que alguien intente cogerte un puñado de Cheetos y, además, podrás comer a la cadencia que mejor se ajuste a tu gusto. El problema es "trabajar" con ello, ya que es imposible teclear con las dos manos ocupadas. Para procrastinar CANTA demasiado.
  • En un bol: Si pones los Cheetos en un bol es porque eres UN PUTO ACABADO y mereces morir. Un bol sólo sirve para humillarte a ti y a tu progenie, además de recordarte el sabor a Cheetos en cada ensalada que te hagas durante el resto de tus días. Probablemente hagas muchas ensaladas porque, bueno, porque eres un puto acabado de mierda. No hay excusa para usar un bol. NUNCA... Salvo si trabajas en compañía. Ahí es más cómodo y eficaz, sí.
Mi elección personal es la de ponerlo en la mesa. Me obliga a abstraerme del trabajo el tiempo necesario para meter la mano en la bolsa y, así, cuando vuelvo ya he perdido la concentración. Pero es mi decisión, haz tú la tuya.

Mañana: La ingesta.

martes, 12 de marzo de 2013

Cheetos: La Vestimenta

Comer Cheetos no es apto para amateurs. Sólo los auténticos gourmets pueden saborear unos Cheetos en toda su enormidad y, por eso, deben saber todas las reglas de vestimenta asociadas a la correcta ingesta de estos aperitivos.

Charlie, yo te quiero mucho, pero no tienes NI PUTA IDEA de comer Cheetos

La elección de la vestimenta siempre deberá basarse en la siguiente máxima: Lo que estés más dispuesto a tirar a la basura.

Un chándal y una camiseta de promoción son, por lo tanto, lo mejor que puedes llevar en estos casos. Cuanto más viejo el chándal, y más aborrecible la promoción, mejor. Con esto quiero decir que QUEDA TERMINANTEMENTE PROHIBIDO COMER CHEETOS CON CAMISETAS DE HIPERDINO. Esto es un pecado que ningún canario debería siquiera plantearse so pena de perder el 30% de descuento en billetes de avión.

La camiseta de Hiperdino (sobre todo la que pone "Los mejores precios de Canarias") es un incunable que debe guardarse con cariño para el día en que te toque recibir un Goya, un Óscar o, mejor aún, una Lady Harimaguada de Honor.

Lo mejor son las de Coca-Cola o cualquier cosa entre rojo y naranja. El chándal, debes saber que ha quedado arruinado para siempre y nunca jamás deberás mezclarlo con el resto de la ropa. No sólo estará manchado sino que, como la mona de Estallido, contagiará al resto de la ropa. Desempolvadlo como una alfombra y barred los restos con una escoba que SÓLO USARÉIS PARA ESTO. Cualquier otra cosa podría destruir por completo vuestro suelo. Sobre todo si es parqué.

Un pijama también está descartado, a menos que queráis que vuestras sábanas huelan a queso para el resto de los días.

Por último es interesante, pero no por ello obligatorio, ir bien afeitado. Tu barba terminará llena de restos anaranjados y puede resultar inquietante, sobretodo si eres pelirrojo. Esto también puede ser algo bueno, ya que te da la posibilidad de VOLVER A COMER lamiéndote la cara.

Sólo para expertos.

Mañana, seguimos con la preparación: La colocación.

lunes, 11 de marzo de 2013

Cheetos: La elección

¡Bienvenidos a la nueva sección de Guionistas de Canarias!

Una sección donde hablamos del mejor invento para procrastinar en forma de comida que se haya inventado jamás: Los Cheetos.


Comer Cheetos es una religión en sí mismo. Son, con diferencia, el aperitivo que más mancha en relación directa con lo que tarda en prepararse (es decir, abrir la bolsa) y, por lo tanto, el que más te aleja del teclado del ordenador. Es por eso que los Cheetos son el complemento perfecto para el guionista de hoy.

Hasta donde he podido investigar (es decir, bajar al Carrefour y echar un ojo) hay SEIS tipos de Cheetos. Es importante saber a qué nos enfrentamos para poder decidir qué variedad es la mejor para nuestra procrastinación:

  • Cheetos Pandilla: También conocidos como "Cheetos Drakis" tienen forma de vampiros y fantasmas. No son muy recomendables ya que son los que menos manchan, pero pueden servir para una fiesta de Halloween, hacer el polla un rato con la decoración o, simplemente, para rellenar con ellos una lata de Pringles y darle el cambiazo a Papita Suavealgún pringao cuando no mira.
  • Cheetos Gustosines: Gustosines mis cojones. Esto son los Gusanitos de toda la vida pero sin sabor... Es decir, como los Gusanitos de toda la vida. Lo único bueno que tienen es su capacidad gomosa para dar sed hasta a un camello. Siempre ten uno a resguardo para invitar a visitas indeseadas (torturándolas sin darles agua) o para incitar a cualquiera que lo ingiera a que empecéis a beber alcohol.
  • Cheetos Pelotazos: Empezamos a acercarnos al "Cheeto Óptimo". Los Pelotazos enguarran que dan gusto y su sabor a "queso" es más que suficiente. Por desgracia, su forma de balón los hace más difíciles de comer cuando están en el fondo de la bolsa. Para contrarrestrar esto último, sus líneas negras te hacen preguntarte qué tipo de derivado del petróleo se usa para hacerlos y, por lo tanto, te dan la excusa perfecta para buscar en Google.
  • Cheetos Rizos Rollitos: El original. Grasos como ellos solos y con un sabor jodidamente insano. Su color naranja los hace perfectos para su uso posterior y, además, se agarran muy bien.
  • Cheetos Stick: Una variante del original. Más cuadradotes y, por lo tanto, con más masa que morder. Son iguales que los anteriores pero llenan más, por lo que te permiten saltarte la cena directamente. Definitivamente, el Cheeto Óptimo.
  • Cheetos Mix: Son una combinación de todos los anteriores en una única bolsa. ALTAMENTE PELIGROSOS. Si alguna vez habéis probado a mezclar alcohol y os habéis arrepentido NO LO PROBÉIS CON LOS CHEETOS.
Conclusión: Recomiendo fervientemente los Cheetos Stick con una única excepción. Si gustáis de trabajar en grupo (u os obligan a hacerlo), usad los Cheetos Pelotazos, ya que las conversaciones hipocondríacas saldrán por sí mismas y, con ellas, las excusas para dejar de trabajar un rato.

Mañana: La vestimenta.