viernes, 29 de marzo de 2013

RODÉATE DE MEDIOCRES


¿A vosotros también os pasa? Vais por la acera y os sorprendéis caminando a un ritmo mucho más lento del que os gustaría llevar. ¿Por qué? Enseguida os dais cuenta: Delante de vosotros circulan un par de personas que van muy despacio y de alguna manera, os han contagiado su deprimente velocidad.

Podrías acelerar, adelantarlos, dejarlos atrás... pero existe cierto mecanismo inconsciente que nos induce a imitar a quienes tenemos cerca, supongo que para sentirnos más aceptados e integrados.

Explico esto porque, si el mundo del guión fuese una ciudad llena de aceras, también encontraríais en ellas individuos-tortuga que te invitan a frenar tu marcha.

Y eso es maravilloso, porque esa clase de "compañeros" te dará la justificación que necesitas para no esforzarte más de lo estrictamente necesario en tu trabajo.

Estos seres que ralentizan el tráfico en las aceras del guionismo se conocen como "gente mediocre". Son personas que caminan despacio porque no tienen demasiado interés en llegar a ningún lado, no tienen sueños por los que merezca la pena luchar y viven arropados por la opinión de que no compensa esforzarse por nada. Visualizan el fracaso y la esterilidad de cada iniciativa antes de plantearse siquiera dar el primer paso en esa dirección. Sus trayectorias profesionales son eso: arrastrar los pies por la acera sin consumir demasiadas energías.

Amigo guionista procrastinador: Debes aprender a detectar a esos mediocres y adherirte a ellos como una lapa. Créeme: No quieres transitar las otras aceras, las de la gente enérgica que camina a toda velocidad y hacia lugares concretos. Del mismo modo en que los lentos te contagian su ritmo, los enérgicos también lo hacen.

Si llegas a coordinador de guión o jefe de equipo, recluta a gente mediocre.

Si quieres embarcarte en proyectos personales, júntate con gente mediocre.

Incluso es recomendable que elijas a tus amigos por su nivel de mediocridad y derrotismo.

Esto último es importante. No estamos hablando de algo similar a esa chica que se rodea de amigas feas para parecer más guapa. Cuando hablamos aquí de "mediocres" no nos referimos a una cuestión de talento, sino a una cuestión de actitud.

Una actitud altamente recomendable porque, además de ser muy contagiosa, es maravillosamente cómoda.

lunes, 25 de marzo de 2013

La técnica del "Haba en el Roscón"


Éste es un blog de guionistas y como tal deberíamos hablar alguna vez de técnicas de guion. Más que por ayuda para los novatos, por una cuestión de prestigio entre otros colegas de profesión. Si ninguno de nosotros toca alguna vez el tema, parecerá que estamos en ésto sólo por hacer la gracia y no nos invitarán nunca a ningún encuentro o festival con los gastos pagados.


Por eso quiero hablar de una técnica que nunca encontrarás en ningún manual de guion, pero que te será de gran ayuda en cualquier proyecto:

LA TÉCNICA DEL "HABA EN EL ROSCÓN"



Dicha idea parte desde la base de que todo cliente aspira a ser creativo aunque sus ideas no valgan un duro. Por algo te han contratado a tí, ya sea para escribir el guion de una peli, el de un piloto o el de un spot publicitario. Pensar de forma creativa requiere un esfuerzo que provoca un gasto energético importante en el cuerpo humano. Es por eso que en cuanto un cliente / productor tiene una idea, por la falta de costumbre siempre tiende a pensar que debe ser buena por el simple hecho de haberla tenido.

Sin embargo todos nosotros, Arponeros de la creatividad, Cazadores de lo original, Mohicanos del Punto de Giro, luchamos diariamente por moldear cada idea que nos ha surgido. Pensamos y repensamos ese enfoque nuevo, evaluando su calidad, fusionándola con otras y cambiando su perspectiva para dar con la alquimia perfecta en un proceso que puede durar años.



Y llega ese momento terrible en el que el cliente / productor accede por primera vez a la propuesta y quiere meter cuchara en esa obra de ingeniería Suiza que has creado. ¡Pero no le culpes! Por un lado se siente atraído por tu alocada vida bohemia de artista y desea formar parte de ella. Pero por el otro, su alma de empresario no tolera que esté invirtiendo su dinero en algo tan intangible como una "idea en papel" y necesita sentirse poderoso aportando esa ocurrencia que le acaba de florecer en su mente de neandertal. 


Juanjo Ramírez ya habló con anterioridad de ésto. Obviamente, puedes hacer de tripas corazón y enfangar tu obra de arte con esa bazofia de idea que tanta ilusión le hace al cliente / productor.

Sin embargo, con la Técnica del "Haba en el Roscón" puedes anticiparte y condicionar al cliente para que reaccione justamente como tú deseas.

¿Y en qué consiste esta técnica? Obtiene su nombre precisamente del Haba que podemos encontrar en el tradicional Roscón de Reyes, esa pieza que todos los comensales rehuyen por incoherente dentro de un dulce. Una semilla adalid de la catástrofe ya que con ella se simbolizan el fracaso y la derrota, pues quien lo encuentra no sólo debe pagar el Roscón, sino que es motivo de burla por los demás familiares.

Pues precisamente de eso se trata esta técnica: Insertar un "Haba" en nuestro guión que eclipse todo ansia creativa de nuestro cliente. Un elemento puntual dentro de nuestro manuscrito que destaque por incoherente con el resto. Ya sea una frase malsonante en un proyecto para todos los públicos, un chiste ofensivo para ciertas minorías étnicas, una acción del protagonista que dispare escandalosamente el presupuesto... en definitiva, algo que destaque como una mancha de fluido corporal en un traje de novia. 


De esta manera, las alarmas de nuestro cliente / productor saltarán por haber localizado un error y focalizará todas sus energías y poderes como cliente en intentar convencernos de que debemos eliminar ese elemento y no intentará aportar ninguna idea genial que se le haya ocurrido. Y además conseguiremos que su orgullo de jefe crezca porque sentirá que tiene poder sobre tu obra.

Nuestra actitud en ese momento deberá ser de falsa incomprensión ante ese cambio porque "a nosotros no nos parece para tanto", pero siempre deberemos ceder confiando en el criterio del cliente / productor. Obviamente a nosotros tampoco nos interesará que esa nauseabunda leguminosa permanezca dentro de nuestra magna creación, así que no nos dolerá realizar dicho cambio y finalmente obtendremos una obra sin tocar, tal y como la concebimos en un principio.


Sin embargo, esta técnica es un arma de doble filo que debes tener muy presente. A veces, ese "haba" puede enamorar al cliente / productor y no sólo puede pretender que permanezca en la obra, sino que cobre más protagonismo. Recordemos que su habilidad para hacer dinero anula todo sentido del buen gusto. Por ello, te recomiendo que la uses con mesura. Antes de que domines perfectamente la técnica, prueba a introducir pequeñas "Habas" que puedas retirar silenciosamente en futuras versiones si el cliente / productor no las localiza en un inicio.

Al fin y al cabo,  tu nombre será el que firme esa puta mierda que hayas introducido y en la industria, más que por tus victorias, se te recordará siempre por tus fracasos.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Tampoco estamos haciendo los Soprano

 esta entrada ha sido escrita para la Firma Goda por 28080

En el mundo del guión (especialmente de TV) esta frasecita resume la vagancia y la cobardía a la hora de intentar sacar el mejor trabajo posible adelante.

Ante el estímulo: "Oye, pero esa trama no hay quien se la crea" o "Es todo muy previsible", hay dos posibles respuestas:

1) "Rehagamos todo desde cero"
2) "Buah... Tampoco estamos haciendo Los Soprano..."

(Sobra decir que la segunda opción es la más común)

Me pregunto qué excusa usarían en Los Soprano. ¿"Tampoco estamos haciendo A dos metros bajo tierra"? ¿Y en aquella serie? ¿"Tampoco estamos haciendo... (no sé)... Twin Peaks"?


Hay argumentos objetivos para excusar lo posiblemente fallidos que son algunos de nuestros productos. Presupuesto, por ejemplo. Vale, aquí es jodido mandar a rodar a un equipo seis años a la Caldera de Taburiente para hacer un Perdidos. Y, con los ritmos que llevamos, sería una condena a muerte meterse en algo tipo Glee, con mil actores y mil numerazos musicales por capítulo (pagos a la SGAE aparte). Ok, compro... 

... Pero... ¿Y un Friends? ¿Y un Mujeres desesperadas? ¿Un Modern Family? Estos tres ejemplos de series híper laureadas y premiadas los he escogido a conciencia. Porque ninguna de ellas son de canales de pago, rompedores, tipo HBO o Showtime. Son de canales privados, en abierto y con un target lo más amplio posible, dentro de la idiosincrasia del mercado estadounidense. Como aquí lo serían nuestras Antena 3 y Telecinco.


Lena Dunham. Creadora, guionista, directora,
productora ejecutiva y actriz de la serie Girls (HBO)


¿Quién tiene culpa de esta vagancia y esta cobardía? Uf... ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Seguro que hubo un guionista con ganas de comerse el mundo, y hacer algo rompedor, pero -como siempre- imitando algo hecho para otro mercado (NO el español), se lo tiraron y decidió acomodarse. Seguro que hubo un jefe de ficción de alguna cadena que tendió la mano a algo nuevo que le proponían y los responsables no se atrevieron a llegar hasta el final. Yo me podría mojar en mi hipótesis, pero sonaría a la posición facilona, así que me la guardo.

El trabajo de la cadena es censurar (que para eso es la que paga y la que decide qué emite). El nuestro es responder a la censura con creatividad. Exprimir las posibilidades que nos deja el estrechísimo camino que nos marcan.


No podemos regodearnos en la pataleta constante de "Pues si no me dejan hacer Breaking Bad, me cabreo y no me lo curro" "Paso de escribir un exterior noche porque me lo van a quitar" "Para qué me curro las intenciones si luego lo ruedan como quieren" "Paso de darle una vuelta a los diálogos porque, total, el actor de mierda que nos han puesto lo va a hacer de culo". 

No podemos porque NO nos van a dejar hacer Breaking Bad. Porque NO es lo que buscan. Ni tampoco sabríamos hacerlo. O sí. Quién sabe. Pero éste no es el campo idóneo para ese partido. No puedes jugar al fútbol dentro de una piscina. Dentro de una piscina se nada. Depende de nosotros cómo se nada.

martes, 19 de marzo de 2013

LA FIRMA GODA



Mañana inauguraremos una nueva sección:

LA FIRMA GODA.

"Godo" es el término que usamos en Canarias para referirnos a los peninsulares que vienen a las islas con actitud condescendiente y prepotente. Aunque se suele aplicar, por extensión, a cualquier ser humano de la Península Ibérica, independientemente de su actitud.

A partir de ahora, los guionistas godos estarán invitados a postear de vez en cuando en nuestra sección La firma goda.

Porque los canarios somos gente abierta y hospitalaria.

Y porque así podremos quitarnos el marrón de tener que escribir nosotros todos los días.

Mañana estrenaremos la sección con un invitado misterioso que, sin duda, incomodará a más de un guionista patrio.

Porque si hay algo que nos gusta en "Guionistas de Canarias", además de procrastinar, es tocar los cojones.

lunes, 18 de marzo de 2013

Guionistas Malignos

Mirando por internet me he encontrado ésto:


Para los que hayan estudiado en un colegio público y no lo entiendan dice así en nuestra lengua vernácula:
¿Los escritores lloran cuando matan al mejor personaje o ríen mientras toman un té con Satán?
Bien, pues me gustaría aclarar para el profano que lo de Satán es una exageración, pero en el mundillo disfrutamos creando personajes interesantes sólo por el puro placer de hacer sentir desgraciado al público con su muerte. 

De hecho, durante años teníamos una porra secreta en la industria en la que tu profesionalidad se medía por el número de personas a las que jodías la vida. Así se crearon el mítico final de "Chanquete ha muerto" o el de David el Gnomo convirtiéndose en árbol. 

Hoy día esa porra ya no existe desde que se incorporó George R.R. Martin y reventó el sistema de juego.

viernes, 15 de marzo de 2013

Cheetos: La Masturbación

Nos ha llevado mucho trabajo llegar a este punto. El culmen de la procrastinación, algo que todos hemos hecho alguna vez en la vidaesta semana: Masturbarse por aburrimiento.

Si alguien podía quedar bien retratado con Cheetos, ese era Louis CK

Una vez tienes la mano bien pringada de Cheetos, la siguiente fase es buscar material para masturbarse. Es internet, no os será difícil, pero por si acaso aquí os dejo unos cuantos links:
Una vez ya estáis en posición, cachondos perdidos, seguid comiendo Cheetos. Inevitablemente llegará el momento en que las microfibras del petroleo se acumulen y tengas que chuparte los dedos.

No lo hagas.

Mastúrbate.

La fricción causada por las microfibras de los Cheetos ayudarán como lubricante en tu mano, haciendo que tu masturbación sea más placentera. No sólo eso, sino que el contacto de los productos químicos con tu glande producirá un escozor que, lejos de ser dañino, es extremadamente placentero.

Empieza suave, acomodando las virutas más grandes de Cheetos a los pliegues de tu prepucio (o a lo bestia si eres judío) para ir incrementando el ritmo cada vez más. Para conseguir un efecto mayor de calor amatorio, aconsejo fervientemente ponerse la bolsa de Cheetos bajo la bolsa escrotal, ya que el calor despedido causará un efecto parecido a que te acaricien las pelotas.

No igual, pero parecido.

Sigue aumentando el ritmo. Sin parar. Hunde tus testículos en la bolsa y cierra los ojos, ya no necesitas nada más. El picor, el calor y el meneo hará el resto. Tu boca pastosa por los Cheetos te recordará a la sensación después de un cunnilingus, con todo el fluido vaginal alojado en tu lengua. Y si has tenido la suerte de que en tu bolsa hubiera un pelo, MEJOR.

Acabas de tener la mejor experiencia onanista de tu vida. Y, además, has conseguido procrastinar un rato. Felicidades.

PD: Sé que este post es para hombre, pero lo cierto es que no existe la figura del guionistas entre las mujeres, así que no hay que preocuparse. Todos sabemos que Linda Seger es un pseudónimo de Tarantino y Diablo Cody una invención de Hollywood para acallar a las masas.

jueves, 14 de marzo de 2013

Cheetos: La Ingesta

Da igual lo que te digan. La única manera correcta de ingerir Cheetos es la de engullirlos como si no hubiera mañana. Cualquier otra cosa es falsa publicidad del Gobierno.

Limpiarse la mano en el pantalón es esencial, pero llega un momento que no es suficiente. Las microfibras de sucedáneo de petróleo con olor a queso rancio se acumulan y asoman por los bordes de los pliegues de tus huellas dactilares. Da igual lo que hagas, todo lo que toques tendrá olor a Cheetos durante un mínimo de cinco años (diez en el caso del Mix).

Por eso, una vez tu mano ha alcanzado el máximo grado de absorción de Cheetos, toca CHUPARTE LOS DEDOS.

Ahora lo cuestión es ¿Cómo debe chuparse los dedos una persona íntegra? Yo creo que la mejor opción es la típica versión de meterse el dedo en la boca.


La gente tiende a hacer esto MAL. Se chupan el dedo dejando que éste se deslice por la parte interna de sus labios, sin más interés.

CRASO ERROR.

No, los dedos manchados de Cheetos tienen que ser chupados a conciencia. Tienen que ser succionados con lentitud y meticulosidad. Meter el dedo entero en la boca y sacarlo leeeeeeentamente, mientras sorbes lo más posible para capturar el máximo número de microfibras en el dedo.

No te engañes. No podrás quitar todas las microfibras. Estas pasarán a formar parte de tu ser, hasta el punto de que el dedo se volverá naranja si comes Cheetos con suficiente periodicidad, pero al menos salvarás el mobiliario y, sobre todo, el teclado del portátil.

Ahora bien, hay gente que prefiere chuparse el dedo como un perro.


No es mala técnica, ya que puedes percibir en todo momento por dónde vas de la limpieza, pero tarda demasiado. Mi consejo sigue siendo el de la técnica anterior, aunque os invito a que probéis todas las técnicas que se os ocurran.

Por supuesto, lavarse las manos es sólo digno de pusilánimes que comen Cheetos Draki directamente de un bol.

El problema de chuparse los dedos es que para la siguiente vez que los metas en la bolsa de Cheetos, estarán mojados, por lo que se pegará más aún el derivado del petroleo que está pegado a las paredes de la bolsa. No todo es malo, ya que sirve para la última y más importante fase del plan.

Mañana: La masturbación.

PD: Me han comentado la posibilidad de, a la hora de comer Cheetos, poner un plástico transparente sobre el teclado del ordenador para que no se manche... ¿Qué será lo siguiente? ¿Babero? ¿Delantal? ¿Masticar con la boca cerrada?

Si haces esto, te retiro la palabra.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Cheetos: La Colocación

Probablemente lo más controvertido de los Cheetos es CÓMO colocar la bolsa para alimentarse. No tengo la respuesta definitiva, pero sí que lo he estudiado lo suficiente como para daros unas nociones básicas.

Y dale.
No, Charlie, así tampoco se comen los Cheetos.

La actitud frente al ordenador es muy importante, y por eso voy a estudiar las tres posturas más corrientes y explicar cuál es mejor para cada una de las posturas típicas frente a la pantalla.

  • En las rodillas: Dejar la bolsa de Cheetos abierta sobre las rodillas es muy cómodo para aquel que prefiere tener su escritorio lleno de mierda hasta los topes. He conocido guionistas que tienen una montaña de mierda encima de la mesa y que, a la hora de escribir, simplemente EMPUJAN la mierda con su portátil para hacerse hueco y así poder trabajar. En estos casos, la bolsa en las rodillas es muy útil, pero sólo si no eres de los que gustan levantarse para inspirarse dando vueltas por la habitación.
  • En la mesa: El clásico. La forma más cómoda de comer es poner la bolsa mirando hacia ti al lado del ordenador, en un ángulo exacto para que puedas meter la mano sin tocar los bordes y agarrar un puñado de Cheetos. Lo malo es la elección del ángulo, que puede quitarte más tiempo del necesario y, además, no servir para nada si por error tocas el borde, moviendo la bolsa y, por lo tanto, el ángulo.
  • En la mano: Agarrar la bolsa en la mano mientras comes está muy bien para reuniones de amigos. Tus reflejos estarán intactos para el inevitable momento en que alguien intente cogerte un puñado de Cheetos y, además, podrás comer a la cadencia que mejor se ajuste a tu gusto. El problema es "trabajar" con ello, ya que es imposible teclear con las dos manos ocupadas. Para procrastinar CANTA demasiado.
  • En un bol: Si pones los Cheetos en un bol es porque eres UN PUTO ACABADO y mereces morir. Un bol sólo sirve para humillarte a ti y a tu progenie, además de recordarte el sabor a Cheetos en cada ensalada que te hagas durante el resto de tus días. Probablemente hagas muchas ensaladas porque, bueno, porque eres un puto acabado de mierda. No hay excusa para usar un bol. NUNCA... Salvo si trabajas en compañía. Ahí es más cómodo y eficaz, sí.
Mi elección personal es la de ponerlo en la mesa. Me obliga a abstraerme del trabajo el tiempo necesario para meter la mano en la bolsa y, así, cuando vuelvo ya he perdido la concentración. Pero es mi decisión, haz tú la tuya.

Mañana: La ingesta.

martes, 12 de marzo de 2013

Cheetos: La Vestimenta

Comer Cheetos no es apto para amateurs. Sólo los auténticos gourmets pueden saborear unos Cheetos en toda su enormidad y, por eso, deben saber todas las reglas de vestimenta asociadas a la correcta ingesta de estos aperitivos.

Charlie, yo te quiero mucho, pero no tienes NI PUTA IDEA de comer Cheetos

La elección de la vestimenta siempre deberá basarse en la siguiente máxima: Lo que estés más dispuesto a tirar a la basura.

Un chándal y una camiseta de promoción son, por lo tanto, lo mejor que puedes llevar en estos casos. Cuanto más viejo el chándal, y más aborrecible la promoción, mejor. Con esto quiero decir que QUEDA TERMINANTEMENTE PROHIBIDO COMER CHEETOS CON CAMISETAS DE HIPERDINO. Esto es un pecado que ningún canario debería siquiera plantearse so pena de perder el 30% de descuento en billetes de avión.

La camiseta de Hiperdino (sobre todo la que pone "Los mejores precios de Canarias") es un incunable que debe guardarse con cariño para el día en que te toque recibir un Goya, un Óscar o, mejor aún, una Lady Harimaguada de Honor.

Lo mejor son las de Coca-Cola o cualquier cosa entre rojo y naranja. El chándal, debes saber que ha quedado arruinado para siempre y nunca jamás deberás mezclarlo con el resto de la ropa. No sólo estará manchado sino que, como la mona de Estallido, contagiará al resto de la ropa. Desempolvadlo como una alfombra y barred los restos con una escoba que SÓLO USARÉIS PARA ESTO. Cualquier otra cosa podría destruir por completo vuestro suelo. Sobre todo si es parqué.

Un pijama también está descartado, a menos que queráis que vuestras sábanas huelan a queso para el resto de los días.

Por último es interesante, pero no por ello obligatorio, ir bien afeitado. Tu barba terminará llena de restos anaranjados y puede resultar inquietante, sobretodo si eres pelirrojo. Esto también puede ser algo bueno, ya que te da la posibilidad de VOLVER A COMER lamiéndote la cara.

Sólo para expertos.

Mañana, seguimos con la preparación: La colocación.

lunes, 11 de marzo de 2013

Cheetos: La elección

¡Bienvenidos a la nueva sección de Guionistas de Canarias!

Una sección donde hablamos del mejor invento para procrastinar en forma de comida que se haya inventado jamás: Los Cheetos.


Comer Cheetos es una religión en sí mismo. Son, con diferencia, el aperitivo que más mancha en relación directa con lo que tarda en prepararse (es decir, abrir la bolsa) y, por lo tanto, el que más te aleja del teclado del ordenador. Es por eso que los Cheetos son el complemento perfecto para el guionista de hoy.

Hasta donde he podido investigar (es decir, bajar al Carrefour y echar un ojo) hay SEIS tipos de Cheetos. Es importante saber a qué nos enfrentamos para poder decidir qué variedad es la mejor para nuestra procrastinación:

  • Cheetos Pandilla: También conocidos como "Cheetos Drakis" tienen forma de vampiros y fantasmas. No son muy recomendables ya que son los que menos manchan, pero pueden servir para una fiesta de Halloween, hacer el polla un rato con la decoración o, simplemente, para rellenar con ellos una lata de Pringles y darle el cambiazo a Papita Suavealgún pringao cuando no mira.
  • Cheetos Gustosines: Gustosines mis cojones. Esto son los Gusanitos de toda la vida pero sin sabor... Es decir, como los Gusanitos de toda la vida. Lo único bueno que tienen es su capacidad gomosa para dar sed hasta a un camello. Siempre ten uno a resguardo para invitar a visitas indeseadas (torturándolas sin darles agua) o para incitar a cualquiera que lo ingiera a que empecéis a beber alcohol.
  • Cheetos Pelotazos: Empezamos a acercarnos al "Cheeto Óptimo". Los Pelotazos enguarran que dan gusto y su sabor a "queso" es más que suficiente. Por desgracia, su forma de balón los hace más difíciles de comer cuando están en el fondo de la bolsa. Para contrarrestrar esto último, sus líneas negras te hacen preguntarte qué tipo de derivado del petróleo se usa para hacerlos y, por lo tanto, te dan la excusa perfecta para buscar en Google.
  • Cheetos Rizos Rollitos: El original. Grasos como ellos solos y con un sabor jodidamente insano. Su color naranja los hace perfectos para su uso posterior y, además, se agarran muy bien.
  • Cheetos Stick: Una variante del original. Más cuadradotes y, por lo tanto, con más masa que morder. Son iguales que los anteriores pero llenan más, por lo que te permiten saltarte la cena directamente. Definitivamente, el Cheeto Óptimo.
  • Cheetos Mix: Son una combinación de todos los anteriores en una única bolsa. ALTAMENTE PELIGROSOS. Si alguna vez habéis probado a mezclar alcohol y os habéis arrepentido NO LO PROBÉIS CON LOS CHEETOS.
Conclusión: Recomiendo fervientemente los Cheetos Stick con una única excepción. Si gustáis de trabajar en grupo (u os obligan a hacerlo), usad los Cheetos Pelotazos, ya que las conversaciones hipocondríacas saldrán por sí mismas y, con ellas, las excusas para dejar de trabajar un rato.

Mañana: La vestimenta.

viernes, 8 de marzo de 2013

El guión de mierda

Después de 2427 horas escribiendo un guión con una puta idea de mierda (claro, que no esperaba otra cosa de Juanjo Ramírez Mascaró), he aquí el resultado.


No le he puesto ni nombre, porque no sabía cómo llamarlo. Ahora me toca recuperar sueño perdido.

miércoles, 6 de marzo de 2013

¡¡UN GUIÓN EN 24 HORAS!! (once more with feeling)

¡Lo voy a intentar de nuevo! Este jueves ¡¡A SACO PACO!!

Todo el que quiera proponer una idea para escribir un largo en 24 horas, que lo haga por twitter a @alvaroloman o con el hashtag #unguiondemierda y la idea que más adeptos tenga (o en su defecto, la última propuesta) será la que se escriba mañana jueves. Así cumplimos lo que decía Juanjo de hacerlo el día 7 de cada mes.

Ayúdame a hacer historia y pon la peor idea que se te ocurra ¡¡A LO LOCO!!

martes, 5 de marzo de 2013

CÓMO PROCRASTINAR SIN QUE SE NOTE: SESIONES DE BRAINSTORMING.




Si curras para la tele (en programas de entretenimiento o en ciertos contenidos de ficción) es muy posible que tus dueñ jefes te sometan a una de las torturas más jodidas que se le pueden inflingir a un guionista: Obligarle a currar en la oficina.

El de los guionistas es uno de los gremios más procrastinadores que existen. No hay nada más cruel que coger a seis u ocho de ellos y obligarles a permanecer en la sede de una cadena o productora durante ocho, diez, doce horas.

Cuando se dan estos casos, es muy normal que pases el 90% del tiempo realizando una práctica que sería maravillosa y divertida de no ser porque es una puta mierda: El brainstorming.

La práctica del brainstorming consiste que encerrar a un grupo de guionistas en un recinto (en el que únicamente falta un neumático colgando del techo pa que los chimpancés se columpien) ... y pornerlos “a pensar”.

Es un proceso que tiene sus ventajas, no lo niego, pero eso lo dejamos para otros blogs de guión. En “Guionistas de Canarias” lo único que nos importa es dejar claro que INCLUSO en una sesión de brainstorming se puede procrastinar de lo lindo.

Es muy posible que otros guionistas me asesinen en breve porque estoy a punto de revelar técnicas secretas, como Bruce Lee. Os traigo unos trucos muy sencillos para tocarse los huevos en una sesión de brain sin que se note... o notándose, claro, pero no de manera insultante:

- APROVECHA LOS SILENCIOS: 

Una buena sesión de brain está repleta de momentos en los que todos permanecéis en silencio, mirando al suelo, al techo, poniendo los ojos en blanco... Al principio resulta realmente incómodo. La tensión se puede cortar con un cuchillo. Más adelante comprendes que esos silencios están asumidos como “parte del proceso creativo”.

Os contaré un secreto: No es necesario invertir esos silencios en buscar ideas y soluciones para tu programa o serie. Puedes usarlos para pensar en tus cosas: ¿Qué bar te apetece visitar hoy? ¿Qué piensas hacer con tu novia esta noche? ¿Qué hará JJ Abrahams con Star Wars? ¿A cuántos grados de separación está Kevin Bacon de Chus Lampreave?


Si pudieses leer la mente de tus compañeros, te darías cuenta de que ellos están haciendo lo mismo.

Todos sois guionistas. Todos sabéis que estáis de acuerdo en que no queréis trabajar, aunque no podáis decirlo en voz alta. En esos momentos se establece una complicidad tácita entre vosotros similar a la de dos padres de familia que se encuentran en el puticlub del pueblo.

Basta con proponer una idea estúpida de vez en cuándo y así fingir que llevas todo ese rato estrujándote las neuronas. Sólo has conseguido llegar a esa idea tan tonta, qué pena.

A veces sentirás la tentación de quedar bien aportando una buena idea, o incluso una idea brillante. ¡No lo hagas! Si propones algo útil, romperás el bucle de silencio incómodo. Tus compañeros te odiarán... tú mismo te odiarás... ya que por culpa de tu puta idea ahora tenéis algo con lo que trabajar, y es complicado escaquearse cuando se tiene buen material entre manos.

Las ideas útiles hay que distribuirlas de manera equilibrada a lo largo de esa interminable jornada laboral. Si empezáis a soltar todas las buenas ideas al principio de la jornada, en menos de una hora tendréis una versión de puta madre y os quedarán otras siete, ocho, nueve, diez horas de marear la perdiz, de reescribirlo, descafeinarlo probando “enfoques alternativos”, etc.

Os aseguro que no queréis pasar por eso. Además: Todos sabemos que, por mucho que te curres la versión, luego llegará un director o un productor ejecutivo a tirarla abajo alegando cualquier detalle estúpido, y el coordinador de guión tendrá que reescribirlo entero en diez minutos.

- EL TRUCO DE LOS DESCARTES INVISIBLES:

Se trata casi de un corolario a la anterior. Un plug-in, un añadido que te hará quedar mejor cuando rompas momentáneamente el silencio interminable para proponer tu idea de mierda.

Es muy sencillo: Cuando expongas esa idea y tus compañeros respondan a ella con un inevitable silencio elocuente, simplemente añade que eso es lo más decente que se te ha ocurrido de momento, que has sopesado varias ideas más, pero las has descartado.

Ya está. Nadie te pedirá más explicaciones. Todos saben que es mentira, pero ninguno lo cuestionará, porque todos saben también que quizá el próximo día, o la próxima hora, serán ellos los que necesiten recurrir al truco de los descartes y necesitarán que seas tú el que lo acepte sin rechistar. El “truco de los descartes invisibles “sobrevive gracias a la solidaridad inter-vagos.

- CUIDA TU LENGUAJE CORPORAL:

Importantísimo. Muchos guionistas descuidamos este aspecto, y así nos va. Nos sentamos de cualquier manera, con las piernas encima de la mesa o con las manos detrás de la cabeza, como si una actriz porno nos estuviese haciendo una mamada. Error.

Existen ciertas posturas (o postureos) que te ayudarán a aparentar una actitud más profesional, más implicada.

Está, por supuesto, el clásico de mirar al infinito mientras te acaricias la barbilla. Ése es sin duda el “mate pastor” del postureo.

También es muy efectivo levantarse un rato y empezar a caminar a pasos lentos, con las manos a la espalda. Hay que cuidar la cadencia, como dando la impresión de que con cada paso avanzas también otro pasito en tus deducciones internas. Evidentemente, no tienes por qué estar deduciendo nada. Podrás, una vez más, dedicarte a pensar en tus propias cosas.



Si trabajáis escribiendo estupideces en una pizarra, es muy agradecido acercarse a esa pizarra y quedarse contemplándola como si fueras el puto Tom Hanks en El código Da Vinci. Darás la impresión de estar concentrado buscando vínculos entre los conceptos, reorganizando pulsos, resolviendo el teorema de Fermat. La dichosa pizarra se inventó para eso. No sirve para ninguna otra cosa.

Otro método bastante efectivo consiste en crearte un tic. Algo como jugar con las llaves de tu casa, o golpearte la mano con el boli de manera rítmica. Conseguirás que los demás asocien ese tic con el hipotético (e inexistente) proceso de reflexión; de darle vueltas al problema en tu cabeza.

- VE AL BAÑO.

Ir mucho al baño es una técnica bastante eficaz para escaquearte, y también te ayudará a fragmentar y estructurar tu jornada, haciéndola psicológicamente más soportable.

No siempre será factible simular problemas de próstata, así que todo guionista bien formado deberá conocer otras maneras más depuradas de incrementar su número de visitas al aseo. Esto no os lo enseñan en el máster de Globomedia, pero yo soy tan guay que os lo voy a contar gratis:

Si la jornada es lo suficientemente larga, es aceptable que vayas dos o tres veces a mear. Puedes ampliarlo con una o dos meadas extra si consumes alguna bebida diurética (té, por ejemplo. De hecho, puedes matar dos pájaros de un tiro perdiendo tiempo con eso de “ir a la máquina de café”. Si alguien te pregunta, necesitas ese té o ese café para espabilarte y poder pensar mejor) y puedes conseguir una visita adicional al baño con la excusa de ir a lavarte los dientes después de comer. Los guionistas más virtuosos recurren también a la artimaña de dejarse la pasta de dientes olvidada en el lavabo, intencionadamente: así tendrán un motivo para volver a peregrinar hacia el excusado.

Si curras en una tele o en una productora grande, es muy posible que tengas un cuarto de baño cerca de tu sala de brain, pero haya otro (u otros) mucho más lejos, en el extremo opuesto del edificio. Es de vital importancia que encuentres excusas convincentes para darte un largo paseo hacia el cuarto de baño más lejano: Estaban limpiando el otro, o estaba ocupado, o alguien ha cagado y huele a mierda... Puedes ir pensando en ello mientras simulas que trabajas en los silencios incómodos del primer apartado.

- IR A COMPROBARLO.

Esto es casi una exquisita y sofisticada evolución de la técnica de “ir al baño”:

En algún momento del brainstorming, tus compañeros y tú marearéis la perdiz, andando en círculos alrededor del problema, en lugar de afrontarlo directamente.

Pondré un ejemplo práctico:

Imaginad que tenéis que hacer chistes sobre Falete. Os pondréis a enumerar los posibles ángulos por los que atacar el asunto: ¿La gordura? ¿El travestismo? ¿Prensa del corazón? Entonces alguno de vosotros dice: “Falete es andaluz, ¿no?” y en ese momento... el que tenga mejores reflejos, mejor capacidad de reacción, anunciará:

Voy a comprobarlo.

Los demás asesinaréis con la mirada a ese cabrón afortunado, odiándole y envidiándole, porque se os ha adelantado. Porque “ir a comprobarlo” implica subir a la redacción (o bajar. Depende de dónde esté vuestra sala. Esto del guión no es una ciencia exacta), sentarte al ordenador y... seamos sinceros: De los diez minutos que vas a pasar frente a ese monitor invertirás unos pocos segundos en googlear al puto Falete. El resto del tiempo lo dedicarás a consultar tu mail, mirar tu Facebook, ver si algún imbécil ha dicho algo ingenioso en Twitter, enviar tu currículum a los de la competencia o echar una partida rápida al Bubble Shooter, con la esperanza de poder ser ministro algún día.

En todo proceso de brainstorming hay decenas, centenares de datos innecesarios susceptibles de “ir a ser comprobados”.

Los guionistas con más experiencia conocen artimañas que no están al alcance de un “junior” o un becario, como introducir ellos mismos en la conversación el interrogante que pretenden ir a comprobar.

(Actualización: Me recuerda uno de mis antiguos jefes que ahora con los smartphones esta técnica se ha jodido. Gracias a Dios, el smartphone ofrece maneras de procrastinar que darían para otro post entero)


- SACA EL TEMA DE “LOS SIMPSONS”.

En ciertas ocasiones, las buenas ideas surgen y existe riesgo de que tengáis que poneros a trabajar en serio. Si eres un compañer@ medianamente experimentado, sabrás detectar estos puntos calientes y disolverlos de la única manera que funciona al cien por cien:

Escucha la idea que está proponiendo el hijoputa y añade: “¡Ah! Como en aquel capítulo de los Simpsons en el que Hommer etc, etc, etc...” No te costará demasiado trabajo establecer la comparativa, porque TODO lo que pueda decir un ser humano recordará inevitablemente a algo que ya hayan hecho en Los Simpsons.


Con otras series no siempre te va a funcionar, porque los guionistas son un gremio muy dividido. Los hay que prefieren a JJ Abrahams y los hay que prefieren a Aaron Sorkin. Los hay que se corren con la HBO y los hay que te dan la brasa con el puto Breaking Bad. Los hay que opinan que Los Soprano es mejor serie que The Wire y los hay que directamente son imbéciles. Por eso nunca tendremos un sindicato de verdad.

Pero escuchad lo que os digo: El único nexo común, lo único que une e iguala a TODOS, TODOS, TODOS los guionistas del mundo es que TODOS, TODOS, TODOS son fans de Los Simpsons. Una vez que has comparado lo que ha dicho tu compañero con algo de Los Simpsons, habrás empujado la primera ficha de dominó: Rememoraréis ese episodio, recitaréis los diálogos de memoria, y de ahí pasaréis a otro episodio, y a otro, y a otro más. Porque hablar de Los Simpsons es como comer pipas, o como ir de un enlace a otro visitando páginas porno.

- RECICLA.

No me refiero a reciclar la basura. Muchos guionistas son, por definición, demasiado cínicos para creer en las causas ecologistas, y eso hay que respetarlo.

En realidad me refiero a... ¡coño! Pues sí, en el fondo estoy hablando de reciclar basura: Muchas veces en un equipo de guión se tienen ideas que finalmente no encajan en el programa o en la serie, cosas que “se caen” a última hora.

Y nada es más compatible con la filosofía del guionista que aprovechar un trabajo que ya tienes hecho y encajarlo con calzador en donde sea.

Una pequeña sugerencia: Cuando se os ocurra reciclar una idea del pasado, no lo propongáis inmediatamente. A veces los otros guionistas fingen tener pundonor, y te salen con eso de que es mejor intentar sacar material nuevo en vez de usar ideas de segunda mano que, por lo que sea, ni siquiera funcionaron en su día.

No...

Aguarda un poco... deja que tu jefe se desespere... deja que los minutos de silencio y los callejones sin salida le minen la moral... Sólo entonces, cuando se acerca el plazo de entrega y habéis conseguido que el coordinador esté desarmado psicológicamente, saca a relucir la posibilidad de reciclar aquella mierda que se quedó fuera del guión definitivo hace dos meses. En ese estado de desesperación, el jefe ya no tendrá fuerzas ni dignidad para rechazarlo. De hecho, todos acogeréis con alivio esa oportunidad de salir del marrón con la cabeza gacha, por la puerta pequeña.

Y, BUENO...

Éstas son, en mi opinión, las principales técnicas de procrastinación a la hora de trabajar en equipo. ¡Aquí tenéis la ventana de comentarios para ampliar la lista! Decidme, ¿cuáles son las vuestras? (en otras palabras, que me da pereza continuar el post y voy a intentar escaquearme haciendo que lo terminéis vosotros)


lunes, 4 de marzo de 2013

Generador Online de tramas



Estoy harto de escuchar cómo siempre se acusa a los guionistas españoles de no tener imaginación ni de dar palo al agua. Ya sea porque en cine sólo se hacen pelis de putas y Guerra Civil para llevarse subvenciones, o series de televisión sobre familias Serranizadas.

Yo escribí hace unos años uno sobre putas EN la Guerra Civil, pero no lo cogieron en el ICAA de ese año, así que te puedo decir que lo primero es mentira.

El caso es que siempre nos ponen de vuelta y media para decir que nos tocamos los huevos, mientras que los americanos se lo curran. Que si ellos han hecho una industria a la que deberíamos imitar. Que si ellos tienen una estructura basada en la calidad profesional y no en el amiguismo como nosotros.

¡JA!

Pues acabo de encontrar este Generador de tramas online  (http://www.bmyers.com/public/807.cfm) que demuestra que ellos también buscan la vía fácil, lo único que están mejor organizados que nosotros.


Como tienen un sindicato en condiciones habrán usado sus cuotas para contratar a un programador que les haya montado la web, para que tú sólo tengas que hacer click en el background de personaje o en el arco de evolución que quieres que tenga, para sacarte en segundos una sinopsis que vender a los productores.


Y nosotros aquí escribiéndolo a mano, como en el tercer mundo. ¡Si es que ellos van miles de años por delante, coño!

sábado, 2 de marzo de 2013

Procrastinator Master List I

Recuerda esta palabra: Documentación. Es una palabra fundamental para el Guionista Canario. Tatúatela como si fueras el tio de Memento, para verla todos los días que te sientes ante tu ordenador con tu té earl grey, tu cerveza y tu bourbon, la caja de Lucky Strike y el paquete de cleenex.

Lo que estás haciendo no es tocarte los huevos: Es documentación.


Documentandose Stoya Stile


En esta serie de artículos, recopilaré una serie de páginas, foros y rincones de internet donde perder el tiempo documentarte como un señor. Da lo mismo lo que estés escribiendo, siempre hay sitio para conocer un poco de historia de la humanidad, cultura pop y porno alemán.
Con todos ustedes, la lista que no dejará que vuelvan a hacer nada productivo en un ordenador nunca jamás en la vida.

CAPÍTULO I: HISTORIA
Siempre que surja un conflicto entre personajes, es necesario remontarse a las raíces del mismo, al orígen, a las raíces del enfrentamiento. 1500000 años antes, si fuera menester. La historia también está llena de posibilidades para ambientar esos guiones que nunca vamos a terminar de escribir, o para sacar personajes que nunca vamos a utilizar.
Ale, a perder el tiempo documentarse.

- No matar al mensajero: La Destrucción de un Imperio
- Cuando no fuimos más de 1000: La Humanidad casi extinta
- El incidente del Golfo de Tonkin: ¿Vietnam? ¿Qué Vietnam?
- El pasado era una mierda: Así, sin más
- Los Mongoles otra vez: Cárceles móviles
- El Nucleo del Demonio: Vacilones los justos
- Gente que se inventa cosas I: Formosa es como así, exótica y tal
- Starfish I: El Apocalipsis del Arco Iris
- Un tio mu loco que trabajó con Tesla y construyó La Giralda
- La mujer que fotografió la Gran Depresión
- Nazis, Resistencia y piojos: La vacuna contra el Tifus
- Indios Asesinos: ¡Kali Maaa!
- ¡A las trincheras! Primera Guerra Mundial
- Ida Pfeiffer: La Lara Croft Victoriana
- Duelo con pistola: Deportes que fueron Olímpicos, pero ya no
- Prostitutas flotantes australianas: La Colonización tiene estas cosas
- Extinguiendo una enfermedad: El hombre contra el Puño de Dios
- 4 veces que estuvimos a punto de mandarlo todo a tomar por saco: Incidentes nucleares
- Los Últimos Nazis: Que vengan a buscarnos, que nos rendimos
- El Árbol de Teneré: El accidente de tráfico más improbable de la historia
- ¿Sin motores? ¿Qué quieres decir con "Sin motores"?: The Gimli Glider
- Gail Halvorsen: El hombre que bombardeó Berlin... con caramelos
- Gente que se inventa cosas II: ¿Las Kerguelen? ¡Un paraíso!
- Enrico Dandolo: El John McClane del Siglo XIII

Hale, con esto tenéis para ir tirando.

viernes, 1 de marzo de 2013

Conclusiones tras escribir un guión en 24 horas

Yo Human Nature la escribí en 24 horas. Y con una mano en la polla.

Como algunos de vosotros sabéis, el día de ayer lo invertí - desde las 00:00 hasta la 24:00 - en esta descabellada iniciativa, que finalmente consistió en escribir, en menos de 24 horas, un largometraje basado en esta premisa ganadora una sinopsis que saqué de la nada en un alarde de imaginación sin límites.

Fue una experiencia genial, y saqué de ella exactamente las conclusiones que buscaba:

- Cuando tienes un límite de tiempo tan absurdo, sabes que el resultado será una mierda. Por definición.

- Cuando la premisa que tienes que escribir en esas 24 horas te la imponen desde fuera (y en el último momento) no tienes tiempo ni ocasión de encariñarte con ella.

- Las dos conclusiones anteriores implican que el resultado final te va a dar bastante igual. No vas a invertir en ello más de un día, ni vas a tener que manipular esa idea de oro que siempre postpones, que siempre recluyes en un altar inaccesible porque la consideras "esa historia que quieres contarle al mundo y por la que quieres ser reconocido, recordado y demás chorradas por el estilo".

 - En otras palabras: puedes relajarte. El resultado final ya no le va a importar a nadie, ni siquiera a ti mismo. Así que ahora puedes disfrutar del propio proceso de escribir. Pasártelo como un enano mientras creas, sin elitismos, sin autoexigencias, sin ortopedias profesionales. ¿Cuándo fue la última vez que te permitiste esa golosina? En muchas ocasiones, con el pretexto de que "hay que ser profesional", nos ponen la correa y el bozal. Nos extinguen ese fuego imprevisible, incontrolable que nos impulsó a dedicarnos a esto cuando ni siquiera teníamos idea de cómo funcionaba.


Pero lo más importante es que puedes fusilar el post de conclusiones de otro guionista (siempre y cuando cambies la imagen de cabecera del post) porque esto no se lo lee ni Dios.

La única conclusión inevitable que se puede sacar de esta experiencia es que, si te lo propones, puedes procrastinar PERFECTAMENTE durante 24 horas.

Y te sobra tiempo para irte de fiesta.