miércoles, 20 de marzo de 2013

Tampoco estamos haciendo los Soprano

 esta entrada ha sido escrita para la Firma Goda por 28080

En el mundo del guión (especialmente de TV) esta frasecita resume la vagancia y la cobardía a la hora de intentar sacar el mejor trabajo posible adelante.

Ante el estímulo: "Oye, pero esa trama no hay quien se la crea" o "Es todo muy previsible", hay dos posibles respuestas:

1) "Rehagamos todo desde cero"
2) "Buah... Tampoco estamos haciendo Los Soprano..."

(Sobra decir que la segunda opción es la más común)

Me pregunto qué excusa usarían en Los Soprano. ¿"Tampoco estamos haciendo A dos metros bajo tierra"? ¿Y en aquella serie? ¿"Tampoco estamos haciendo... (no sé)... Twin Peaks"?


Hay argumentos objetivos para excusar lo posiblemente fallidos que son algunos de nuestros productos. Presupuesto, por ejemplo. Vale, aquí es jodido mandar a rodar a un equipo seis años a la Caldera de Taburiente para hacer un Perdidos. Y, con los ritmos que llevamos, sería una condena a muerte meterse en algo tipo Glee, con mil actores y mil numerazos musicales por capítulo (pagos a la SGAE aparte). Ok, compro... 

... Pero... ¿Y un Friends? ¿Y un Mujeres desesperadas? ¿Un Modern Family? Estos tres ejemplos de series híper laureadas y premiadas los he escogido a conciencia. Porque ninguna de ellas son de canales de pago, rompedores, tipo HBO o Showtime. Son de canales privados, en abierto y con un target lo más amplio posible, dentro de la idiosincrasia del mercado estadounidense. Como aquí lo serían nuestras Antena 3 y Telecinco.


Lena Dunham. Creadora, guionista, directora,
productora ejecutiva y actriz de la serie Girls (HBO)


¿Quién tiene culpa de esta vagancia y esta cobardía? Uf... ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Seguro que hubo un guionista con ganas de comerse el mundo, y hacer algo rompedor, pero -como siempre- imitando algo hecho para otro mercado (NO el español), se lo tiraron y decidió acomodarse. Seguro que hubo un jefe de ficción de alguna cadena que tendió la mano a algo nuevo que le proponían y los responsables no se atrevieron a llegar hasta el final. Yo me podría mojar en mi hipótesis, pero sonaría a la posición facilona, así que me la guardo.

El trabajo de la cadena es censurar (que para eso es la que paga y la que decide qué emite). El nuestro es responder a la censura con creatividad. Exprimir las posibilidades que nos deja el estrechísimo camino que nos marcan.


No podemos regodearnos en la pataleta constante de "Pues si no me dejan hacer Breaking Bad, me cabreo y no me lo curro" "Paso de escribir un exterior noche porque me lo van a quitar" "Para qué me curro las intenciones si luego lo ruedan como quieren" "Paso de darle una vuelta a los diálogos porque, total, el actor de mierda que nos han puesto lo va a hacer de culo". 

No podemos porque NO nos van a dejar hacer Breaking Bad. Porque NO es lo que buscan. Ni tampoco sabríamos hacerlo. O sí. Quién sabe. Pero éste no es el campo idóneo para ese partido. No puedes jugar al fútbol dentro de una piscina. Dentro de una piscina se nada. Depende de nosotros cómo se nada.

martes, 19 de marzo de 2013

LA FIRMA GODA



Mañana inauguraremos una nueva sección:

LA FIRMA GODA.

"Godo" es el término que usamos en Canarias para referirnos a los peninsulares que vienen a las islas con actitud condescendiente y prepotente. Aunque se suele aplicar, por extensión, a cualquier ser humano de la Península Ibérica, independientemente de su actitud.

A partir de ahora, los guionistas godos estarán invitados a postear de vez en cuando en nuestra sección La firma goda.

Porque los canarios somos gente abierta y hospitalaria.

Y porque así podremos quitarnos el marrón de tener que escribir nosotros todos los días.

Mañana estrenaremos la sección con un invitado misterioso que, sin duda, incomodará a más de un guionista patrio.

Porque si hay algo que nos gusta en "Guionistas de Canarias", además de procrastinar, es tocar los cojones.

lunes, 18 de marzo de 2013

Guionistas Malignos

Mirando por internet me he encontrado ésto:


Para los que hayan estudiado en un colegio público y no lo entiendan dice así en nuestra lengua vernácula:
¿Los escritores lloran cuando matan al mejor personaje o ríen mientras toman un té con Satán?
Bien, pues me gustaría aclarar para el profano que lo de Satán es una exageración, pero en el mundillo disfrutamos creando personajes interesantes sólo por el puro placer de hacer sentir desgraciado al público con su muerte. 

De hecho, durante años teníamos una porra secreta en la industria en la que tu profesionalidad se medía por el número de personas a las que jodías la vida. Así se crearon el mítico final de "Chanquete ha muerto" o el de David el Gnomo convirtiéndose en árbol. 

Hoy día esa porra ya no existe desde que se incorporó George R.R. Martin y reventó el sistema de juego.

jueves, 14 de marzo de 2013

Cheetos: La Ingesta

Da igual lo que te digan. La única manera correcta de ingerir Cheetos es la de engullirlos como si no hubiera mañana. Cualquier otra cosa es falsa publicidad del Gobierno.

Limpiarse la mano en el pantalón es esencial, pero llega un momento que no es suficiente. Las microfibras de sucedáneo de petróleo con olor a queso rancio se acumulan y asoman por los bordes de los pliegues de tus huellas dactilares. Da igual lo que hagas, todo lo que toques tendrá olor a Cheetos durante un mínimo de cinco años (diez en el caso del Mix).

Por eso, una vez tu mano ha alcanzado el máximo grado de absorción de Cheetos, toca CHUPARTE LOS DEDOS.

Ahora lo cuestión es ¿Cómo debe chuparse los dedos una persona íntegra? Yo creo que la mejor opción es la típica versión de meterse el dedo en la boca.


La gente tiende a hacer esto MAL. Se chupan el dedo dejando que éste se deslice por la parte interna de sus labios, sin más interés.

CRASO ERROR.

No, los dedos manchados de Cheetos tienen que ser chupados a conciencia. Tienen que ser succionados con lentitud y meticulosidad. Meter el dedo entero en la boca y sacarlo leeeeeeentamente, mientras sorbes lo más posible para capturar el máximo número de microfibras en el dedo.

No te engañes. No podrás quitar todas las microfibras. Estas pasarán a formar parte de tu ser, hasta el punto de que el dedo se volverá naranja si comes Cheetos con suficiente periodicidad, pero al menos salvarás el mobiliario y, sobre todo, el teclado del portátil.

Ahora bien, hay gente que prefiere chuparse el dedo como un perro.


No es mala técnica, ya que puedes percibir en todo momento por dónde vas de la limpieza, pero tarda demasiado. Mi consejo sigue siendo el de la técnica anterior, aunque os invito a que probéis todas las técnicas que se os ocurran.

Por supuesto, lavarse las manos es sólo digno de pusilánimes que comen Cheetos Draki directamente de un bol.

El problema de chuparse los dedos es que para la siguiente vez que los metas en la bolsa de Cheetos, estarán mojados, por lo que se pegará más aún el derivado del petroleo que está pegado a las paredes de la bolsa. No todo es malo, ya que sirve para la última y más importante fase del plan.

Mañana: La masturbación.

PD: Me han comentado la posibilidad de, a la hora de comer Cheetos, poner un plástico transparente sobre el teclado del ordenador para que no se manche... ¿Qué será lo siguiente? ¿Babero? ¿Delantal? ¿Masticar con la boca cerrada?

Si haces esto, te retiro la palabra.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Cheetos: La Colocación

Probablemente lo más controvertido de los Cheetos es CÓMO colocar la bolsa para alimentarse. No tengo la respuesta definitiva, pero sí que lo he estudiado lo suficiente como para daros unas nociones básicas.

Y dale.
No, Charlie, así tampoco se comen los Cheetos.

La actitud frente al ordenador es muy importante, y por eso voy a estudiar las tres posturas más corrientes y explicar cuál es mejor para cada una de las posturas típicas frente a la pantalla.

  • En las rodillas: Dejar la bolsa de Cheetos abierta sobre las rodillas es muy cómodo para aquel que prefiere tener su escritorio lleno de mierda hasta los topes. He conocido guionistas que tienen una montaña de mierda encima de la mesa y que, a la hora de escribir, simplemente EMPUJAN la mierda con su portátil para hacerse hueco y así poder trabajar. En estos casos, la bolsa en las rodillas es muy útil, pero sólo si no eres de los que gustan levantarse para inspirarse dando vueltas por la habitación.
  • En la mesa: El clásico. La forma más cómoda de comer es poner la bolsa mirando hacia ti al lado del ordenador, en un ángulo exacto para que puedas meter la mano sin tocar los bordes y agarrar un puñado de Cheetos. Lo malo es la elección del ángulo, que puede quitarte más tiempo del necesario y, además, no servir para nada si por error tocas el borde, moviendo la bolsa y, por lo tanto, el ángulo.
  • En la mano: Agarrar la bolsa en la mano mientras comes está muy bien para reuniones de amigos. Tus reflejos estarán intactos para el inevitable momento en que alguien intente cogerte un puñado de Cheetos y, además, podrás comer a la cadencia que mejor se ajuste a tu gusto. El problema es "trabajar" con ello, ya que es imposible teclear con las dos manos ocupadas. Para procrastinar CANTA demasiado.
  • En un bol: Si pones los Cheetos en un bol es porque eres UN PUTO ACABADO y mereces morir. Un bol sólo sirve para humillarte a ti y a tu progenie, además de recordarte el sabor a Cheetos en cada ensalada que te hagas durante el resto de tus días. Probablemente hagas muchas ensaladas porque, bueno, porque eres un puto acabado de mierda. No hay excusa para usar un bol. NUNCA... Salvo si trabajas en compañía. Ahí es más cómodo y eficaz, sí.
Mi elección personal es la de ponerlo en la mesa. Me obliga a abstraerme del trabajo el tiempo necesario para meter la mano en la bolsa y, así, cuando vuelvo ya he perdido la concentración. Pero es mi decisión, haz tú la tuya.

Mañana: La ingesta.

martes, 12 de marzo de 2013

Cheetos: La Vestimenta

Comer Cheetos no es apto para amateurs. Sólo los auténticos gourmets pueden saborear unos Cheetos en toda su enormidad y, por eso, deben saber todas las reglas de vestimenta asociadas a la correcta ingesta de estos aperitivos.

Charlie, yo te quiero mucho, pero no tienes NI PUTA IDEA de comer Cheetos

La elección de la vestimenta siempre deberá basarse en la siguiente máxima: Lo que estés más dispuesto a tirar a la basura.

Un chándal y una camiseta de promoción son, por lo tanto, lo mejor que puedes llevar en estos casos. Cuanto más viejo el chándal, y más aborrecible la promoción, mejor. Con esto quiero decir que QUEDA TERMINANTEMENTE PROHIBIDO COMER CHEETOS CON CAMISETAS DE HIPERDINO. Esto es un pecado que ningún canario debería siquiera plantearse so pena de perder el 30% de descuento en billetes de avión.

La camiseta de Hiperdino (sobre todo la que pone "Los mejores precios de Canarias") es un incunable que debe guardarse con cariño para el día en que te toque recibir un Goya, un Óscar o, mejor aún, una Lady Harimaguada de Honor.

Lo mejor son las de Coca-Cola o cualquier cosa entre rojo y naranja. El chándal, debes saber que ha quedado arruinado para siempre y nunca jamás deberás mezclarlo con el resto de la ropa. No sólo estará manchado sino que, como la mona de Estallido, contagiará al resto de la ropa. Desempolvadlo como una alfombra y barred los restos con una escoba que SÓLO USARÉIS PARA ESTO. Cualquier otra cosa podría destruir por completo vuestro suelo. Sobre todo si es parqué.

Un pijama también está descartado, a menos que queráis que vuestras sábanas huelan a queso para el resto de los días.

Por último es interesante, pero no por ello obligatorio, ir bien afeitado. Tu barba terminará llena de restos anaranjados y puede resultar inquietante, sobretodo si eres pelirrojo. Esto también puede ser algo bueno, ya que te da la posibilidad de VOLVER A COMER lamiéndote la cara.

Sólo para expertos.

Mañana, seguimos con la preparación: La colocación.